sábado, 5 de agosto de 2017

Las palabras son absurdamente romanticas

Acordemos antes que nada, la percepción de una u otra cosa depende netamente,  del que la percibe.

La palabra romántico esta mal interpretada en muchos casos, cualquiera puede puede escupir un "te amo", o un "hoy te ves precios@", pero por su puesto que es agradable decirlo y mucho mas recibirlo, aunque romántico no es, romántico para mi, vendría a ser algo mas criptico, mas elegante mas rebuscado, voy a poner como ejemplo este fragmento de la canción de Bunbury, "si".[...] cariño, mi vida, criatura de rubí ...

Cariño, mi vida, criatura de rubí, lo verdaderamente importante aquí es la frase "Criatura de rubí", el rubí es una piedra preciosa, esto puede interpretarse de 2 formas, que dicho sea de paso no son mutuamente excluyentes:

1) Se refiere a la belleza
2) Se refiere a su rareza

y sin embargo, la frase no seria ni la mitad de romántica sin la inclusión de la palabra "criatura", porque es asexual, porque expresa un no se que de diferente, porque "de rubí" no combina mejor con ninguna otra palabra (que yo conozca).

Si juntamos todo lo anterior, la frase resulta absudamente romántica, así como toda la canción, no se si quien la escribió lo hizo a propósito, si pensó en todo eso, o fue todo una coincidencia, pero el resultado es magnifico y verdaderamente "romántico".

Por otra parte creo que dulce seria mas apropiado para todo lo que no es romántico y que trata de comunicar lo mismo, donde el mensaje no esta cifrado, ni esconde dobles sentidos en las palabras.
No hay absolutamente nada mas romántico que un poema o una canción, bueno quizá algunas acciones.

martes, 25 de julio de 2017

Detesto los finales tristes.

Mucho mas que los abiertos.

La interpretación pura de la conciencia, lleva al final a completar la historia como a uno le gustaría que fuese completada, lo que me molesta, cuando lo razono, pero de cierta forma me da la tranquilidad de la incertidumbre, como el gato en la caja, vivo y muerto.

Por eso no me gustan los finales abiertos, pero los tolero, a veces.

Los finales tristes por otra parte son la peor mierda que hay, son el pináculo del puramierdismo los odio, me consternan, me deprimen, me ofuscan, me frustran,  me consumen. Romanticamente hablando. No me gustan los corazones rotos, ni las historias inconclusas.

En cualquier lugar hay realidad, se escurre por debajo de las sabanas cuando se duerme, entre los pensamientos cuando se esta solo. En cualquier lugar hay realidad, cuando se habla y cuando se llora.

No me gustan los finales tristes, no los tolero, no los aguanto.

Por eso odio El Señor Presidente, porque esta perfectamente escrito, porque su final es una mierda.

domingo, 9 de julio de 2017

A veces es uno el que se deforma.

Nunca he tenido claro si es la gente la que cambia, o es uno mismo, sostengo sin embargo que la gente madura mas que cambiar, y madurar me refiero a refinar sus actitudes y modelar sus "formas / modos".

Hace un par de días pensando sobre mi mismo, entendí que no es probable que sea un hipócrita, es que simplemente lo soy y por eso mismo me cuesta juzgar el carácter de las personas, con hipocrita me refiero a que prefiero evitar los conflictos con cualquiera y seguirle la corriente, para bien o para mal.

Me di cuenta hoy al ver tu foto, porque seguís siendo igual que la ultima vez, pero yo te veo diferente.

jueves, 20 de abril de 2017

La edad del wow

Recuerdo con tanta nostalgia la edad del wow, por llamarlo de alguna forma, la edad del wow empezó allá por 2009 y termino mucho después quizá en 2011 o 2012, mas allá de todo lo que implico como una perdida de tiempo, viví momentos que nadie me puede quitar, conocí gente y ahora todo eso lo recuerdo y me hace feliz de alguna forma.

Los nombres todos son borrosos y las experiencias también se desvanecen en mi memoria como la tintura en la ropa vieja, y sin embargo recuerdo que conectarse al juego e ir y reunirme con aquellos a quienes solamente conocía por un nickname del juego era algo importante, y aun hoy no dejo de sentir que es una parte de la vida que no quiero olvidar, lo escribo por eso, para no olvidarlo cada vez que lea esta entrada tener ese sabor en la memoria amargo por lo difuso que es, y dulce por maravilloso que fue.
Shiikinami que era un paladin
Anaria que era una cazadora
Artemiza que era una cazadora y una dk en sus tiempos libres
Habia un sacer sobras de quien no me acuerdo el nombre
Hubieron machismos mas de quien no recuerdo el nombre, y machismos otros de quien probablemente tampoco me acuerdo porque nos vismos una vez, porque convivimos poco, y todos ellos se hayan perdidos en el tiempo y espacio, pero viven en mi corazon de una u otra forma. Crean y sepan que de la forma mas honesta que puedo decir esto lo digo, los amo a todos por darme una epoca de mi vida que no quiero olvidar y que me va a compañar hasta el dia que me muera, para uds amigos los que estan los que estubieron y los que estaran.
-Aueen.