Por mucho que escribo no consigo expresar lo mucho que me consterna presenciarlo.
Tendemos a recordar los amores del pasado, el momento del shock del rechazo y la tristeza incontenible que nos genera que nos rompan el corazón, pero nadie recuerda el fin del amor, porque es un sentimiento desabrido, todas las demás aportan algún sentimiento intenso, fácil de recordar, pero el fin del amor llega sin darse cuenta, solo sucede un día al mirar hacia atrás nos damos cuenta que ese amor llego al final, pero no recordamos cuando dejó de importarnos, porque no es un proceso dulce como enamorarse, en cambio es desabrido tanto como para ignorarlo.
sábado, 13 de octubre de 2018
No es tan simple
Coloreamos el mundo de negro y blanco, ansiamos el inicio de un amor inconscientes del final, nos describimos como complicados, incomprendidos, buenos partidos, negamos y escondemos cosas, vivimos rodeados de verdades a medias, y de mentiras piadosas.
Las expectativas románticamente hablando, que albergamos sobre los demás muchas veces expresan sobre nosotros mismos la falta de entendimiento sobre que del otro lado también hay alguien, que vive, que sueña, que siente, que tiene su corazón, quizá.
Uno quiere, uno piensa, uno espera, uno ama, uno olvida...
Hoy me di cuenta mientras veía cómo se vive del otro lado, y entendí que allí detrás de todo ese mounstro que son los sentimientos propios, vive gente, y eso no hace mas fácil aceptar lo que hay que aceptar, pero lo hace.
Las expectativas románticamente hablando, que albergamos sobre los demás muchas veces expresan sobre nosotros mismos la falta de entendimiento sobre que del otro lado también hay alguien, que vive, que sueña, que siente, que tiene su corazón, quizá.
Uno quiere, uno piensa, uno espera, uno ama, uno olvida...
Hoy me di cuenta mientras veía cómo se vive del otro lado, y entendí que allí detrás de todo ese mounstro que son los sentimientos propios, vive gente, y eso no hace mas fácil aceptar lo que hay que aceptar, pero lo hace.
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