Mano que te puedo decir, al final las cosas son lo que son, aprendí bastante.
lunes, 27 de marzo de 2023
Sara
Creo que escribirte una despedida directamente es más sencillo contigo porque ya ha corrido mucha agua bajo el puente, pocas cosas puedo decir que no te dijera en su momento; te quise, te quiero y te voy a querer; cabe aclarar que eso no implica más nada y me tomo el tiempo de aclararlo porque yo hace poco no entendía la diferencia y ahora por lo menos puedo ver que existe, aunque no la entienda.
Siempre me gustó la forma en la que me
mirabas, gracias por enseñarme algo que hasta ese día no conocía, eso siempre
te lo voy a agradecer, asumo que el hecho de que esta carta me tome un poco más
de dos palabras implica que a pesar de todo nunca te solté, pero es como
complicado de explicar, ya lo decía Cerati en una de sus canciones: “poder
decir adiós, es crecer”.
Por más vueltas que le doy al asunto siento la
imperiosa necesidad de expresar que al final del día este no es un adiós
físico, porque irremediablemente te voy a ver en otro momento, es más un cese y
desista, de mí para mí.
Al final me voy a excusar diciendo que no es
algo que hago por propio gusto sino más bien porque lo veo necesario y porque
son las decisiones que tengo que tomar para llegar a donde quiero.
Me voy a poner romántico, como despedida,
Sarita, te amo, con todo lo que eso implica, y todo lo que no, nunca entendí la
gente que deja de amar, yo no puedo no sé cómo, ni tampoco quiero hacerlo, las
líneas de la vida tienen tangentes preciosas como fue la nuestra, aprendí
mucho, amé mucho y también lloré mucho, no me arrepiento de nada porque también
fui feliz.
viernes, 24 de marzo de 2023
Wendy
Nunca supe escribir despedidas, tampoco quise hacerlo, me veo forzado o mas bien me fuerzo a hacerlo, me siento como un ciego en un pedregal, otra vez. Me voy con los ojos hinchados, las mandíbulas apretadas y las uñas marcadas en las palmas, me voy mirando para atras porque muy en el fondo no me quiero ir, porque muy en el fondo me quiero mentir, como cualquiera...
Me voy a quejar, como un niño a quien no le
terminan de contar un cuento y también me voy a justificar, porque no quiero
ser yo quien te abandona, se me amarga la garganta y se me nubla el juicio de
pensar tan solo lo que implica sacarte del hoyo que tengo en el corazón, ¿qué
hago con él?, ¿que hago con vos? y sobre todo ¿Qué hago conmigo?
Así como los funerales son para quien se queda
y no para quien se fue, las despedidas son para quien las escribe? O para quien
las recibe? Envidio profundamente a quien puede despedirse, sin la mentar nada,
sin extrañar nada, porque yo no puedo, porque aun ahora no quiero beber de la
amarga copa.
Gracias y no tanto porque estoy encaprichado, y
es más fácil dar el paso y retrocederlo un poco. Porque es más fácil disfrazarlo
de queja que de despedida, de poema que de tragedia.
No todo es tan malo sabes, también la pase
bien, también fui feliz.