martes, 12 de noviembre de 2019

Moby Dick

Retrocedí muchos años este fin de semana, años de dormir el deseo intenso que tienen mi corazón de amarte, como no puede ser de otra forma me encanta todo lo que representas y todo lo que sos, te ame, te amo y probablemente te seguiré amando hasta que encuentre la forma de matar esto que siento y he sentido por tanto tiempo, la euforia de amarte solo se compara a la tremenda desesperación que me domina cuando de nuevo llego al fondo y sospecho que no hay nada para mi allí, en ese lugar al que quisiera pertenecer, ese corazón en el que quiero vivir aún hoy, no quiero lastimarte alejándome para siempre porque quizá en el fondo quiero creer que te entiendo y que te lastimaria si lo hago, pero lo cierto es que no puedo con esto, me consume, el hombre no actúa por lógica, y temo que si te mato en mi corazón, me voy a morir también y si no lo hago me vas a matar.

lunes, 30 de septiembre de 2019

sábado, 7 de septiembre de 2019

La cotidianidad

El desamor es desabrido, no se cuando empecé a acostarme tarde por decisión propia en lugar de ahogar esta pena en sueño o alcohol, el jueves espere, como un imbécil que llegarás como lo habías ofrecido, antes cuando aún importaba todo esto, pero no llegaste. Aun no entiendo muchas cosas, aun quiero esperar, aún estoy dispuesto a regresar, aun quiero creer, pero que a estas horas de la noche aun no quiera dormir solo me indican que, como lo supe siempre, yo también cambio aunque mi corazón no quiera.

domingo, 25 de agosto de 2019

Uno siempre regresa al lugar donde fue feliz

Le quedan cuatro o cinco horas a esta pesadilla, y es que debo seguir corriendo de estos sentimientos, si me atrapan, dejare de ser yo, si me dejan, dejare de ser yo, y así mis sueños y esperanzas se despedazaran, hablare de mas otra vez, para liberar esto que vive en mí y creer que estuvo bien hablarlo, solo para que al regresar la inseguridad característica de mi temperamento me asegure que fui yo quien se adelantó, que lo que hice no fue más que alejarme un poco más. La dirección que tome no importa, siempre está mal, no hay epifanías en este cuento.

Quería dejar una entrada con un tono más familiar, más centrado y sobre todo ligeramente más optimista pero no puedo, y es que quizá he adelantado todo demasiado, se conocen, se agradan, se extrañan y es entonces cuando se quieren y posteriormente aman, he estado ignorando todo hasta la parte de querer, decir te amo es tan tentador, sera la persona o el sentimiento? aun me resisto.

jueves, 15 de agosto de 2019

Lo que se queda

Lo más doloroso es abstenerse de externarlo, lastima, lo hablo a veces conmigo mismo, lo sueño, lo hablo en voz alta cuando nadie me escucha, lo anhelo. Porque hay tanto que quiero decir, tanto que quiero llenar con explicaciones, tantas respuestas que quiero obtener, tanto que quiero entender. Lo voy a guardar, como todo, como siempre, porque no importa, porque el único que tolera el dolor es quien lo padece. Me lo voy a quedar, para que me recuerde que alguna vez exististe, como estos escritos me recuerdan lo que alguna vez aprendí.

Esta cueva deconstruye mi corazón, es por eso que la atesoro y es por eso que la desprecio.

lunes, 12 de agosto de 2019

Tercera de su tiempo, cuarta del ciclo

Hasta hoy no creo haber escrito dos veces el mismo dia, se me acaban las ideas, se desgasta el sentimiento y me siento ridiculo tambien. Hasta hoy no creo haber tenido un dia tan amargo, pero solo es una mentira que me digo, porque aunque no lo recuerdo estoy seguro que lo tuve.

El ser, es en todo caso un conjunto de emociones, la lógica no funciona en los asuntos pasionales, lo entiendo ahora, el sol brilla afuera, los animales se comportan igual, mi cuerpo esta como lo deje antes de acostarme y sigo sabiendo lo que sabía antes de verme en este tormento, dormir ya no funciona a esta hora del día, porque le robo cansancio al anochecer y me obliga a despertar rodeado de tinieblas, solo. Es el espíritu el que está turbado, hay preguntas que no quiero responder, hay respuestas que no quiero escuchar y trato de robarle tiempo a esta locura perdiendome en los laberintos de esta cueva, donde espero al salir, haber perdido, por un instante al menos, al acechador que vive en mi cabeza, que me obliga a dormir, a escribir y a embriagarme para no seguir sufriendo.

Veré si el humo a escondidas me lo quita, intentaré entonces convencerme de que las respuestas lógicas que conozco son suficientes para sacarme de este abismo, y voy a regresar a intentar dejar todo lo que me esta pesando ahora mismo, para recogerlo cuando el yo que quiere entenderlo se extinga y no tenga más remedio que entregarme a ese que no ve más allá, voy a dejar de forzar esto porque me siento fatal, porque no quiero mas que ir a dormir y entregarme a lo que sea que pase mientras no soy consciente. Porque me siento ridiculo.

No quiero cerrar la puerta, pero no quiero que me vean

Creo que la frecuencia con la que escribo es inversamente proporcional a la estabilidad mental que tengo, esta es la segunda vez que lo hago este mes y la tercera de esta oleada, escribir es liberador a veces.

Quiero llegar a una conclusión que ya conozco o eso dicen las voces, quiero entenderla, abrazarla y aceptarla, pero me duele el pecho, la taquicardia me sofoca, y las preguntas me ofuscan el juicio. ¿Quién puede estar seguro de nada? ¿Sigo siendo yo mismo? ¿Me he estado mintiendo? ¿Es que realmente conozco ya la respuesta?, me estreso de imaginar la envergadura de la decisión que tengo que afrontar.

Anoche soñé y voy a extenderme sobre eso, algo malo, algo bueno, un mensaje que decia que teniamos que hablar, cuanta alegria me dio eso, es el final de un camino, el problema no es llegar al final del pasaje y entender que no tiene salida, y regresar secándose los ojos, y apretando los dientes. El problema es encontrar un sendero y no saber si lo que está delante es parte de este o es solamente uno mismo queriendo recorrerlo hasta el final, perdido en la belleza que este ofrece y así llegar al infranqueable abismo que representa la indiferencia. Anoche soñe que lo encontraba, el final del sendero, no importa que haya al final: Arcadia, la nada, pero no me des la indiferencia, porque me consterna. -"Lo que te voy a decir no es malo, pero no te va a gustar", rezaba. Cariño aunque lo leí taciturno, mi corazon nunca dejo de anhelarlo, porque era tuyo, porque lleva allá donde quiero estar, un lugar estable sea este cual sea. Me levante como quien despierta de una pesadilla, no por el sueño en si, sino por haber entendido que no sucedió, que sigo aquí parado en el mismo abismo en el que me acosté.

Entiendo que este dolor es temporal, y me maldigo a mi mismo por llevarme a revivirlo cada vez que puedo, entiendo también que es parte de vivir recorrer caminos que no llevan a ninguna parte, caminos que no terminan y caminos que terminan donde empiezan, o quizá nuevamente solo le estoy dando demasiadas vueltas a las cosas.

No lloro cuando estoy sobrio, a veces lloro embriagado de tristeza o alcohol, nunca profundamente. 

Por eso cuando escribo termino cerrando la puerta.