viernes, 4 de diciembre de 2020

El ciclo

Ya he cerrado la puerta, por si el yo que aun quiere extrañar escapa de la prisión en la que está recluido. Va a pasar, es lo único que podía decirme a mi mismo.

Siempre me gustaron los poemas, pero nunca pude escribirlos, y quizá por eso deje de hacerlo, me lleno de sentimentalismo al recordarlos, pero no tanto, el desamor es desabrido. Hoy mas de un año después, regreso a encontrar este fragmento de mi, que deje guardado porque no pude publicarlo, provocado por la misma persona, con la misma intensidad, quien no conoce la historia esta condenado a repetirla.

Pero por su puesto que la conocía, la gente no cambia, o quizá.

Lo supe cuando dije: porque creo que no las voy a volver a ver, pero no quise creerlo, y aun hoy no quiero hacerlo, capricho divino, irónico, saber el final al comienzo, como las historias circulares que tanto amo, Arcadia otra vez.

A diferencia de Nilvia y Persefone que un día desaparecieron, y al sol de hoy no supe mas nada. Voy a dejar un registro como quien cuenta el final de un libro que no ha leído. Si me desvanezco de esta cueva, sabe, que estoy bien y que ya no la necesito. A vos que lees esto, abandonar este lugar es lo que busco, y cuando lo haga sabe que estoy bien.


domingo, 15 de noviembre de 2020

Los que se quedaron

 El entendimiento genera distancia, las emociones que me persiguen ahora estan mucho mas lejos, se ven mucho mas distantes que ayer, aun escucho sus lamentos cuando tratan de alcanzarme, las reciento como quien ve a un hijo partir de un viaje que sabe no va  a volver, lamento profundamente que se vayan pero aun asi no quiero detenerlas, escucho las canciones románticas y leo sobre desamores, y cada vez me parecen más desabridos, cada vez más insulsos, inclusive los míos propios, creo que al final todo este conjunto de cosas para deprimirse sirve sólo como pasaje mientras se consigue el entendimiento, tal como los sepelios no son para el muerto sino para quien se queda, los sentimentalismos no son sino migajas que han dejado aquellos que las viven para ayudarnos a cargar la pena, el sentimentalismo es para quien se queda.

Pero yo estoy partiendo y espero que asi sea.

lunes, 9 de noviembre de 2020

La hierba está alta

 Han pasado dos días, o serán tres, los rayos del sol se filtran por las cortinas mal cerradas de mi habitación, el aroma del tabaco inunda el ambiente y la esencia de ese amor que se me escapa entre las manos me contamina la mente, me levanto como poseído, buscando los cigarrillos que se encuentran en el escritorio, y que me hacen compañía aun cuando todos los demás se artan.

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Empeze asi esta entrada el 5 de noviembre, la retomo hoy 9 de noviembre a la intempestiva hora que son las 5 am. Sigo incómodo la tristeza me recorre la espalda como lo haría el espasmo de un baño frío, la inconsistencia con la que escribo también me indica que a pesar de todo, he manejado la situación de mejor manera que antes, irremediablemente quiero dormir, las 6 pm me parecen la hora perfecta para hacerlo y anhelo llegar al mañana a partir de esa hora, es pues parte de este proceso de purgar el alma supongo, ayer me entere que su corazón sano, era eso lo que buscaba sanar tal y como yo lo hago ahora, pero la diferencia más grande es esa, yo sano con tiempo, entendimiento y un poco de atención hay quienes sanan robando un pedazo del corazón de otros, es por esto que ya no sirven los te quiero, porque por valiosos que me parezcan a mi su valor de cambio es escaso, y aun hoy valen un poco menos para mi, de forma inconsciente y no tanto.

La hierba está alta, como para perderse, como para encontrarse en ella, esta alta como para desesperarse, como para encontrar un te quiero que valga aún, está alta como para regresar al camino, como para perder el valor, como para llorar.

Quiero llegar a eso, hoy me cuesta tanto verlo, pero sé que está allí, me lo enseñó alguien de quien nunca te hable, hoy la hierba está alta.

lunes, 2 de noviembre de 2020

La calma que precede la tormenta

He tenido decepciones amorosas, las he tenido vaya que si. Pero la de hoy ha sido tan profunda, que honestamente, no puedo expresarla con otra palabra que no sea perplejidad. 

Y me siento tan bien, tan lúcido, ciertamente hoy escribo poseído por razón, con una claridad mental que no he tenido desde que murio mi papa.

Algo cambió, si tuviera que compararlo seria con el estado de shock, tengo frente a mi una amalgama de emociones que no entiendo, y que honestamente no me provocan nada más que incertidumbre, se que en esa maraña de sentimientos que tengo atorados en el pecho hay una profundidad en la que en otro tiempo me hubiera perdido por días, es solo que ahora me representan un mero montón de sinsentidos.

No se que esta haciendo emoción ahora, y para ser honesto tampoco me importa, pero, por hoy se fue a un lugar tan oculto que me resulta tan difícil encontrarlo aunque lo busco, quiza se evaporó con el humo de los incontables cigarrillos que, de alguna forma se las arregló para consumir.

Tengo sueño, estoy cansando, pero no había sentido esta paz durante tanto tiempo, la noche es corta, y la percepción de uno mismo se disuelve en ella como el amor en la indiferencia.

Mañana cuando está amalgama de emociones comience a disgregarse voy a enterarme si emocion murió en medio de ellas, o solo las utilizo para ocultarse. 

El problema del romanticismo es ese, desear la luna como si hubiera una forma de obtenerla.


domingo, 1 de noviembre de 2020

Nunca fue suficiente

Entonces ya no te basta con las fantasías nocturnas?
-"La gente dice te quiero todo el tiempo"
A veces me sorprendo a mi mismo dejando borradores que retomo mucho después justo cuando las palabras que en ellos se encuentran aciertan al sentimiento que se me atora en el pecho.

Voy a dejar escrito el nombre aquí una vez, como para guardar registro, Gaby.

Ya no me bastan las fantasías nocturnas, ya no me alcanza con lo que tengo, otra vez el vacío existencial de no poder estar tranquilo cuando estoy solo, la paz que tantísimo me costó alcanzar se ve perturbada por mi absurdo deseo de conseguir el amor en cualquiera que se muestre dispuesto a darme un poco.

No se si recurrir al alcohol para externarlo, no se si deberia tragarmelo y espera que desaparezca en mis interiores, no se si tan siquiera todo esto tiene un origen real, solo se que algo no esta bien, aun no se donde si en mi o en la relación que estoy cultivando, no se si voy a cosechar el amor que tanto anhelo o solo estoy cavando una vez más la huesa donde se encuentran todas las ilusiones que alguna vez tuve y que hoy me persiguen como queriendo que las recuerde para seguir atormentandome, no se tanto y a la vez soy consciente de mucho, que a veces entregarme suena más seductor de lo normal.
Hoy soy yo el que entiende quien regresa a esta cueva, a buscar respuestas, a adquirir fuerzas para afrontar la tormenta que imagino vendrá, mañana mientras me transformo en el sentimental el llanto que se me atora en el pecho me va a exigir que lo libere para no seguir consumiendo la poca cordura que me queda.

La gente es un nudo, y quiza lo que podia dar, nunca fue suficiente.

No me voy sin antes recordarme a mí mismo que va a pasar como todo y como siempre.

jueves, 8 de octubre de 2020

Sobre la carga emocional

 Varias veces he comentado que cada quien debe responsabilizarse de sus propios sentimientos, pero es increíblemente difícil entender la razón para estas palabras, así que tratare de resumirlo de la forma más sencilla que pueda.

De los sentimientos ajenos

    Es un hecho irremediable que la interacción provoca reacciones, favorables y adversas, solo la no interacción genera indiferencia, por tanto sin importar el contexto de la interacción vamos a generar una reacción en las demás personas, amor, odio, simpatía, respeto y cualquiera del maravilloso abanico de posibilidades que la vida nos regala.

De la carga emocional

    Sabiendo que la interacción es reacción, debemos entender que esta se produce debido a la carga emocional que generamos en otros, mientras más intensa la interacción, más notoria sera la reacción, mientras más escueta sea la interacción más imperceptible será.

De las excepciones

    Nada está escrito en piedra, por tanto habrá quienes no reaccionen a la interacción y quienes por el contrario con la mas mínima se verán obligados a reaccionar de forma explosiva.

De la carga propia

La carga propia es entonces el resultado de la interacción con uno mismo, es decir de los pensamientos, para quien piensa poco sera minima, para quien piensa mucho será un hades.


Del entendimiento

    Ludwig Wittgenstein en su segunda etapa define algo llamado juegos del lenguaje, a grandes rasgos podemos decir que esto es que el significado de una palabra esta ligada al juego del lenguaje en el que se utiliza y este a su vez depende del contexto.

Digamos entonces que hacerse responsable de sus sentimientos implica que nos preocupemos únicamente de las reacciones que experimentamos, no implica no recibir ayuda, pero tampoco implica entender de ella, y es que nadie puede ayudar mas que uno mismo, porque nadie más juega el juego específico del lenguaje que nosotros tenemos. Por dar un ejemplo, para mi la palabra cariño esta tan cargada de sentimentalismo estúpido que me impedía ver que, para otras personas, cariño, es una palabra bastante mas pasajera, si decimos que asumir es el enemigo natural de la razón, asumir que todos cargan esa palabra tanto no va a provocar mas que dolores de cabeza además de malentendidos tan grandes que nunca entenderíamos de donde salieron. Hacerse cargo de uno  mismo tampoco es recargar a alguien esperando una respuesta, y como podríamos? Es cuando dejamos de importarnos que obviamos que ese peso es nuestro, porque nadie mas nos entiende o por lo menos no como nosotros mismos.




miércoles, 2 de septiembre de 2020

El inmaduro es uno

Dicen que uno critica las cosas que encuentra de uno mismo en otras personas. Yo diría que mitad y mitad. Pero lo cierto es que a veces identificó cosas que vivi o vivo, y me parecen tan insoportables que me resulta imposible seguir viendo leyendo o escuchando.

A qué viene todo esto?, y si lo que más deseas en la vida no se puede comprar con dinero, y si lo que más deseas en la vida no se puede alcanzar buscándolo, y si lo que más deseas en la vida no llega? y si lo que más deseas no es eso que crees fervientemente?, entendí hasta hace muy poco porque en la iglecia te recomiendan no tener pareja hasta los 16, la madurez para entender las emociones y pasiones que esto despierta nos llegan después, siempre y cuando no hayamos contaminado nuestra perspectiva con necesidades absurdas, hay Dios, pero de nada sirve el conocimiento que no se pone en práctica, y recordé la escena donde Harry Potter ve la piedra en su bolsillo a través del espejo y me vi atrapado allí, frente al espejo deseando aquello que no puedo obtener a menos que no sea para mi propio beneficio.

En fin, me puse a ver "Kanojo, Okarishimasu", traducido a Rent-A-GirlFriend, y no he podido pasar del primer episodio, porque me vi, hasta hace tan poco, inmaduro como nadie, reprochando el comportamiento de quien en primera instancia está allí haciendo lo que se supone haga, -"sos vos el que está fuera de lugar", pero por supuesto que es uno el inmaduro, compre por 7 dólares 7 tokens para algo muy similar a esto, renta un amigo con quien jugar, impulsado por la pura curiosidad, y resultó que la experiencia fue agradable, al terminar los token la decisión de no comprar más fue clara más no fácil, esto gracias a experiencia reciente, porque uno es el inmaduro, me siento orgulloso de mi mismo, comprar la experiencia es valido totalmente, cuando nunca se pierde de vista que se compró, una vez más termino haciendo lo que la gente común hace, pero por diferente motivo o eso me gusta decirme cuando estoy solo, para justificarme porque al final de cuentas, quién puede estar seguro de nada.

Dichosos los que ignoran la profundidad del corazón propio, y aún más quienes la conocen y saben ignorarla, dichosos los que la conocen y no le temen, y aún más los que navegan en esos abismos insondables sin miedo. Mientras disfrazare la mía de charco para evitarla otro rato por facilidad y no por miedo.